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16 abril 2012

Pagina web del pueblo de MIer

La Asociación San Justo Mier Vecinos y Amigos ha estrenado web. Esta todavía en desarrollo, pero ya tiene más de 2.000 paginas visitadas. 

Recoge noticias locales, notas historicas,   fotos, videos, ecos de soviedad, enlaces, rutas de montaña y un mapa para la geolocalización de los mieranos.

En lo que a las notas historicas refiere, de momento recoge la edición en PDF y EPUB de las Ordenanzas del pueblo de Mier de 1573 publicadas por KRK EDICIONES, un artículo de Diego Alcolea titulado PRIMERAS NOTICIAS SOBRE MIER, y otro escrito por Julio Concepción sobre  LOS SIGNIFICADOS DE UN TOPÓNIMO: MIER.

Tambien tiene una página en FACEBOOK.

Os animamos a visitarla y seguirla. 

Felicitamos a los miembros Asociación San Justo Mier Vecinos y Amigos, y a quienes colaboran con ellos. 

07 mayo 2011

Redes familiares y estratégias de poder

Redes familiares, estratégias de poder y defensa de privilegios en la Peñamellera plenomedieval. El caso de los Mier


En la pag. 362 el libro SANTANDER EN LA EDAD MEDIA: PATRIMONIO, PODER Y PARENTESCO, de Jesús Angel Solórzona Telechea, publicado el año 2000 por la UNIVERSIDAD DE CANTABRIA hace referencia a la implicación de Francisco Peréz de Mier en la muerte en 1493 del corregidor Juan de las Casas.

En esta, obra J.A. Solórzano analiza las estructuras de poder creadas en torno a las redes y vinculos familiares de la que, conforme ya hemos publicado y seguiremos anotando, la familia Mier es un "ejemplo de libro". Desde su solar original en Peñamellera, donde habían conseguido monopolizar el poder municipal, los linajes vinculados a la Casa de Mier
procuraron mantener sus privilegios y extender su influencia a Cabuerniga, Cervera, LLanes, Rivadeva, Val de San Vincente e incluso Santander.

Ya nos hemos referido antes a los privilegos de la Casa de Mier en otras publicadas en este blog.
Ahora, lo que nos interesa es contextualizar unos hechos - el asesinato de D. Juan de las Casas - en un marco histórico y las estratégias de poder de un grupo familiar.

2. Contexto

En los siglos XV y XVI, la defensa de lo que consideraban sus derechos, llevo a la familia de Mier a enfrentarse, de una parte, con las ambiciones de los grandes Señores feudales en el proceso general de Señorización de todo el territorio (Conde de Castañeda, la Casa de la Vega, la casa de Aguilar, los Girones y los Estrada). De otra, con los funcionarios reales (Merinos y Corregidores), a través de los cuales se trataba de construir una entonces incipiente estructura del estado y hacer efectiva la implantación del poder real. También con los vecinos del valle, que no siempre debieron aceptar pacíficamente su preeminencia.

El Libro Becerro de Behetrías del año 1352, deja constancia documental de como los antiguos hidalgos del valle bajo de Peñamellera hacía muchos años que habían perdido sus tenues derechos señoriales como naturales, en beneficio del señorío singular del linaje Estrada.

Sin embargo, en el valle alto de Peñamellera, que se mantiene bajo el dominio señorial del rey, son autorizados a vivir como hombres de behetría, siempre y cuanto paguen los derechos que corresponden al monarca. En los territorios sujetos a behetría, muchas veces la debilidad del poder real conllevaba en la práctica comportaba el ejercicio del poder y la autoridad por parte de las élites locales.

Además, en el caso del valle alto de Peñamellera, su situación geográfica - excentrica - y su orografía - bastante inaccesible -, debieron facilitar que los linajes viinculados a la Casa de Mier, aun sin formar parte de la nobleza feudal, ni de las élites magnaticias, pudieran mantener durante 3 siglos un alto grado de autonomía y control del territorio.





Está situación no es fruto de la casualidad. En el análisis de cuanto hemos podido contrastar se adivina una estratégia constante y calculada, en cuya ejecución los miembros del grupo familiar se muestran inasequibles al desaliento, y no se escatiman recursos y sacrificios.

A veces, y con cierta frecuencia, se recurre a la violencia. En este punto, desde una perspectiva contemporanea y en el marco de un Estado de Derecho, el recurso a la violencia no tiene justificación alguna. Sin embargo, hemos de ser conscientes de que en el contexto de la edad medía, el recurso a la violencia era frecuente y muchas veces se consideraba legitima y formaba parte de la dinamica normal/natural en la resolución de los conflictos. Guerrras sucesorias, crímenes dinasticos, enfrentamientos entre bandos nobiliarias, guerras de conquista, ocupaciones, usurpaciones e imposición arbitraria de cargas forma parte de la historia de la Edad Media y el juego de los grupos de interés en el régimen feudal.

Pero además en el estudio de los antecedentes de este grupo familiar es fácil reconocer en este grupo familiar el recurso a otros mecanismos de legitimación del poder más , básicamente:

- El ejercicio y documentación de derechos ancestrales (patronazgo de iglesias, derechos de enterramiento y asiento, etc) como parte de la liturgia que los legitimaba como "señores naturales" del territorio.

- El "reconocimiento" expreso y documentado de sus privilegios por parte del rey, ejercicio en el que - como veremos - los miembros de la Casa de Mier se mostraron especialmente persuasivos e insistentes.

- La política de matrimonio, con los que estrechaban los vínculos del grupo, con otros grupos familiares eventualmente competidores o en ascensión.

- La acumulación de patrimonio, básicamente en tierras y ganados.

- El desempeño casi monopolizado de las oficios eclesiasticos, de escribano y de los oficios de justicia, lo que exigía un considerable esfuerzo económico para poder dotar de formación suficiente a los miembros del grupo familiar.

- El control de los concejos y los bienes comunales.

3. Algunas notas históricas

De ésta situación, referido su estudio específicamente a Peñamellera y los Mier, se ha ocupado Diego Alcolea en su obra EL VALLE DE PEÑAMELLERA EN LA EDAD MEDIA (KRK 2010) de cuyas lineas y el resumen presentado en diciembre del 2010 en el CENTRO DE ESTUDIOS MONTAÑESES de Santander, extractamos las siguientes anotaciones:

- En el año 1340, los vecinos de Peñamellera, liderado por las familias vinculadas a la Casa de Mier, se desplazan a León donde consiguen que Alfonso XI les otorgue una carta de privilegio jurisdiccional que les blinde contra agentes externos. La prerrogativa les autoriza a nombrar jueces y merinos sin la intervención del merino de Asturias de Santillana, les da libertad para no acudir a los emplazamientos a la villa de Santillana, cabeza de la jurisdicción, y permite que los delitos cometidos por los vecinos de Peñamellera sean solo juzgados por los jueces del valle.

- Este privilegio fue posteriormente confirmado en el año 1370 por Enrique II, y algo después, en 1379, por su hijo Juan I.

- El Apeo de 1404 revela como doña Leonor de la Vega se había hecho con los derechos del rey en Ribadedeva y Lamasón, mientras que Garci Fernández Manrique, Conde de Castañeda, cobraba los de los solares del Rey en Peñamellera.

- En el año 1412 el rey Juan II expedía una provisión a su corregidor en las Asturias de Santillana para que comprobara los privilegios que Val de Toranzo e Peñamellera e Val de Rivadedeva e Valdaliga decían tener sobre si y que en caso de que no pudieran demostrarlos que dicho corregidor y el merino del adelantado ejercieran sus oficios en dichos sitios. Finalmente, el rey no solo tuvo que aceptar las garantías del privilegio, sino que algo después, en el año 1420 volvía a confirmarlos, reconociendo una vez más la autonomía jurídica de la merindad de Peñamellera.

- La presión de los Condes de Castañeda por hacerse con los derechos de las behetrías del valle bajo de Peñamellera iba a aumentar durante los siguientes años. En el año 1429 el propio Garci Manrique, tras recibir por parte del rey la confirmación de su señorío, recorría las tierras asociadas al mismo, y después de visitar Luey y Cabanzón paraba en Merodio y posteriormente en San Vicente de Panes, en el valle bajo de Peñamellera

- Mientras, los Mier del valle alto de Peñamellera, habían fortalecido enormemente su influencia a ambos lados del río Deva. En la margen cántabra además de extenderse por diversos concejos limítrofes, habían formado una estrecha alianza con la casa de Cossio en el valle de Cabuérniga. De ella nacerían importantes solares como el de los Ravago, el de los Rubín y los Terán.

- En el año 1446 el rey Juan II emitía una carta en la requería a sus oficiales en la zona que ayudaran a Pedro Suárez de Quiñones a entrar en Llanes, amenazándoles con la privación de sus oficios y confiscación de sus bienes en caso de no cumplir el mandato. Entre los nombrados por el monarca destacaban Fernando García de Mier y su hijo Juan de Cosio.

- El asesinato en el año 1479 del corregidor de las cuatro villas, Juan de las Casas, por parte Francisco Pérez de Mier, es un episodio más relacionado con las luchas entre los diferentes linajes de Santander. Francisco probablemente era pariente de Gutiérrez Pérez de Mier quien casado con María de Cosío fundaba en el año 1489 un extenso mayorazgo en Cabuérniga, que entre otros bienes incluía dos mil vacas, quinientos bueyes, quinientos rocines e yeguas, y oro, plata y otras preseas de casa por cuantía de siete cuentos de maravedíes.

- Los Mier de Peñamellera, a pesar de las quejas elevadas por los vecinos de San Vicente sobre la multitud de rufianes y escapados de la justicia que se refugiaban en las arboledas de Peñamellera con anuencia de los señores, consiguen en el año 1488 que los Reyes Católicos confirmen una vez mas su antiguo privilegio jurisdiccional.

- Hay una carta de la reina doña Juana de 1515 a las viejas familias hidalgas del occidente cántabro donde se dice "…doña Juana a vos Fernando de Estrada, Juan de Mier e Juan de la Guerra e Gutiérrez de Agüero e Sancho de Cos e Bracho de Ruiseñada e Gonzalo Rubín e Diego Rubín, alcalde de Saldaña, e Juan de los Rios e López Mantilla e Gutiérrez Sánchez de Bustamante e Fernán Sánchez de la Barca e Fernán Calderón e vuestro hijo e Juan de Ceballos e Gonzalo Gómez Cosio… sepades que por parte de la villa de San Vicente me fue hecha relación diciéndome que vos acogeis e receptais e favoreceis personas que han cometido delito e que no los cometieran si vosotros no los acogierais…".la carta continua avisando que no vuelvan a cometer dichos delitos aunque "sus casas tuvieran inmunidad jurisdiccional por privilegio o uso y costumbre".

- En 1520 Pedro Sánchez de Mier y Fernando Pérez de Mier, serían condenados a que sus casas fueran derrocadas, se les cortasen los pies y se les desterrase durante seis años y tres leguas del valle de Peñamellera por haber acogido a Antonio de Mier, Alonso de Mier y Juan Gutiérrez de Mier responsables del asesinato de Gutiérrez de Mier en el valle de Cabuérniga.

- En 1543 Antonio de Noriega, hidalgo del valle bajo, se quejaba a los reyes de que en el valle de Peñamellera se "... elegían jueces ordinarios y que conocen de todas las causas civiles y criminales y hay diputados en las alzadas los cuales conocen en grado de apelación hasta en cantidad de seis mil maravedíes, los cuales se eligen por favores e personas principales e particulares del dicho valle, los cuáles nombran para los dichos oficios a sus parientes y criados e personas que son de su opinión, llevando las personas que así son elegidas por respeto dello el bando e intereses de las personas que así los eligen, por lo que la justicia no era administrada como convenía, ya que los dichos jueces por cada cosa prenden a los vecinos del dicho valle y los maltratan y condenan e les hacen otros muchos agravios porque diciendo que tienen cierto privilegio no pueden apelar de los agravios que dichos jueces ordinarios les hacen si no es ante el presidente y oidores de la chancillería de Valladolid lo cual además no avía lugar syno era de seis mil maravedíes para arriba…".

- La aprobación en el año 1573 de las Ordenanzas de Mier (publicadas en facsímil por KRK EDICIONES 2009). A este respecto, José Manuel Fernández Álvarez en la introducion a la edición facsímil dice que "El análisis de las reuniones de los vecinos de Mier muestra la importancia de las familias Guerra, Béjar - hoy Behar - , Caso, Cosío y Mier, que de manera sistemática ocupaban los cargos principales de la aldea, es decir las dos regidurias y el puesto de procurador general, y otros como el de escribano y el de juez. De esta forma, tenían en sus manos la representación de la comunidad ante instancias superiores y dirigían, en gran medida, el discurrir de la vida diaria del pueblo, (...). Es más, el linaje de los Mier aparece ligado, en la persona de Fernando de Mier, a un cargo superior, como es el de teniente del corregidor de los Cinco Valles, lo que nos da una clara idea de la importancia de este apellido. (...) en el fondo, las ordenanzas no dejaban de ser una traslación al papel de los intereses de las élites (...)".

- En el Arcchivo de la Real Chancillería de Valladolid consta un pleito de 1583 iniciado por Alonso de Escandon de Peñamellera en el que reclama que caiga en él el nombramiento de alcalde ordinario de la agrupación del Valle de Peñamellera según estaba establecido por turnos entre 4 familias hidalgas (los 4 linajes de Mier). De este último documento se deduce que se litigaba por la “vara y juzgado” del concejo de Plecin, reconociéndose en las probanzas que “siempre se ha usado el turno y repartimiento de los oficios” (dice Antonio de Mier, vecino de Ruenes, en respuesta a la 4ª pregunta de las probanzas) y que "de 100 años a esta parte, y de tanto que haya memoria de los hombres que la dicha vara y oficio de juzgado de este valle, se ha sacado y nombrado de cuatro casas y linajes de hijos de algo” (dice Alonso Gómez de Mier, vecino de Alles, en respuesta a la 4ª pregunta de las probanzas).

El año 1600, los nuevos tiempos y la caida del Antiguo Régimen, conllevaría la perdida de estos privilegios y parte de su influencia. Como decía Juan Antonio Trespalacios en su DISCURSO SOBRE LA NOBLEZA DEL VALLE DE PEÑAMELLERA (1794), "Nada acredita mejor la segunda parte de nuestra proposición - el capitulo II de su obra, sobre la casa de Mier en aquellos tiempos de finales del XVIII- , y, por consiguiente, cuanto han perdido estas familias - los Mier, Trespalacios, Escandon, Torre, Caraves, Caso, Cosio y Hoyos, todos mienbros o vinculados al linaje y casa de Mier -desde el año de sus preminencias, como el pleito que tuvo principio entre el común y vecinos del valle de arriba y las mismas casas y familias solariegas el año 1603, (...) sobre el goce de los oficios de justicia por el estadio de los hijosdalgo, que privativamente obtenían las mismas casas solariegas con exclusión de los demás". Trespalacios afirma que "Este derecho decían y alegaban pertenecerle por descender por línea recta de varón de la casa de Mier, y entre ellos mismos se había conservado desde tiempo inmemorial por medio de alternativa entre cuatro linajes , que en lo antiguo habían salido de ella ..." y sigue diciendo que "Estos mismos cuartos turnaban entre sí en los empleos concejiles de justicia, de modo que el empleo de alcalde por el Estado noble le obtenía siempre el más anciono del cuarto que estaba de turno, y éste, sin elección alguna, entregaba igualmente la jurisdicción cumplido el año al más anciano del otro cuarto" . Así las cosas, los vecinos del valle de arriba de Peñamellera pidieron "... que acreditasen su nobleza, y que para esto se excitase el oficio del señor fiscal de su Majestad; y sin embargo se dirigió tan mal el asunto que, sin haberse opuesto los contrarios a la verdad de la mencionada descendencia ... " el 7 de marzo de 1606 se dictó sentencia dejando sin efecto dichos privilegios.

Con todo, estas circunstancias no supusieron una perdida irremisible de su posición e influencia en el ámbito local de Peñamellera. La Casa de Mier adaptó sus estrategías a los nuevos tiempos, implicándose desde un primer momento en la aventura americana. Buscaban en el Dorado los recursos ecónomicos necesarios para mantener el lustre de sus solares y mantener su influencia.

06 mayo 2011

San Pedro de Plecin y la Casa de Mier

La abadía de San Pedro de PLecin en Alles, esta estrechamente vinculada con la Casa de Mier, que tenía su patronazgo y los derechos de asiento y de enterramiento al lado del evangelio.

La tradición - que recoge Trespalacios en 1785 - dice que en ella fue enterrado el Conde Don Vela con quien se vincula el origen del linaje de Mier.

En el expediente de las probanzas para obtener el título de caballero de la Orden de Santiago de José Fernando de Mier y Guerra, en 1753, 34 testigos de Mier, Alles, Abándames, Buelles, señalan a la familia Mier como de “primer Lustre, Distinción y Antigüedad de este País y sus contornos, (…) y que el pretendiente tiene Asiento y Sepultura preeminentes en la iglesia de San Pedro de Mier y en Alles y su Parroquia de San Pedro de Plecín (…) tiene su casa sepulcro a modo de túmulo, de piedra labrada hechura antigua, y asiento también de piedra labrada en la capilla mayor a el lado del evangelio, (...)”.

En el mismo expediente, pag. 113 se transcribe el reconocimiento in situ de la parroquia de San Pedro de Plecin en Alles donde dice "(…) haviendo entrado en la Iglesia, hallamos un asiento de piedra labrada en la Capilla Mayor a el lado del evangelio, y junto a el un túmulo y sepulturas en donde acostumbran enterrarse y se han enterrado los ascendientes del pretendiente, lo que nos dijeron ser propio y privativo de su casa y familia, y haviendo ejecutado este reconocimiento luego pasamos (…) a la Parroquia y Lugar de Mier, y haviendo entrado en dicha Parroquia de Mier (…) hallamos un Asiento, que es de madera, hechura antigua y una sepultura en la capilla mayor cual nos dijeron los testigos, propio de la familia del pretendiente (…)”.

Coincide todo ello con lo que al respecto se reseña en el testamento de Fernando Antonio de Mier Escandon adjunto como Apéndice 6 del expediente en el que ordenó que si se le enterrará si muriese en Mier “en la capilla mayor de la iglesia del lugar de Mier en la cabecera del banco donde el y sus causantes se han sentado mas contiguo a la grada del altar mayor” y si muriese en Alles quería ser enterrado “en el sepulcro Antiguo que esta mi casa y descendientes de ella tenemos en la parroquia de San Pedro de Plecin en cuyo sepulcro y tumba están esculpidas las Armas de mi casa”.

Sobre el pueblo de Mier, el solar de origen y la divisa de los Mier.

"Adelante el de Mier por más Valer"

(Extractado del libro EL VALLE DE PEÑAMELLERA EN LA EDAD MEDIA, de Diego Alcolea, KRK EDICIONES 2010)

En el siglo XII Leon y Castilla eran dos reinos independientes y, con frecuencia, enfrentados. Liebana, las Asturias de Santillana, Peñamellera, Rivadeva y el territorio de Aguillar (Llanes) era tierra de frontera, ambicionada por ambos reinos y escenario de frecuentes enfrentamientos.

Los enfrentamientos entre Fernando II, rey de Leon, y Alfonso VIII, su sobrino, rey de Castilla, eran constantes. En 1183 ambos reyes suscribieron el tratado de Fresno Lavandera que, entre otros, fijaba como miles/limite la pica de Peñamellera, que entonces quedó del lado castellano. El tratado indicaba que ninguno de los reinos podía fortificar o pertrechar lugar alguno en la frontera, exceptuando expresamente y con otros pocos, el de el pico Peñamellera (obra cit. pag. 93 y ss).

Es en esta circunstancia en la que Diego Alcolea fundamenta el desarrollo de la aldea de Mier. Hasta entonces, como decía Trespalacios (obra cit. pag. 40) "es muy natural que primero se poblase lo más fértil y lo más cómodo para la vida - Alles - antes que lo más estrecho y de menos comodidades - Mier -; y estas consideraciones y la de ser sin disputa más antigua la población de Alles que otra alguna de las del valle, persuaden que en él estuvo el primitivo solar de estas familias - los Mier, Trespalacios, Cosio ... - que hemos tratado hasta aquí".

Con todo, la ubicación de la aldea de Mier, al pie de la pica de Peñamellera - ahora castellana - y paso obligado hacía el oeste y el otro lado del Cares, constituía frontera y la vanguardia adelantada de la asturias leonesa. El hecho de que se autorizase excepcional y expresamente su fortificación nos parece señal inequivoca de la importancia estratégica del enclave. Así, dice Diego Alcolea, "no debió ser Mier el primitivo solar de la nobleza del valle, sino que los acontecimientos ya narradosmotivaron la construcción de una torre o casa fuerte, que con la misión inicial de proteger el eventual paso fronterizo por la falda sur de la pica se erigió con el tiempo en la principal referencia de Peñamellera".

De ahi tuvieron que tomar el apellido de Mier cuando a finales del siglo XII se dió la practica de asociar al nombre personal un referente toponímico asociado a la familia y al grupo, como estrategía del linaje por perpetuar el apellido añadiendo al nombre y cognomen de los nobles, el topónimo de origen (ver nota sobre el toponimico de Mier como apellido). Diego Alcolea añade que la esforzada misión que tenian confiada en la defensa de un enclave estratégico para la defensa del reino de León pudo dar lugar al origen del lema/divisa de "Adelante el de Mier, por más Baler" (obra cit. pag 105).

25 diciembre 2010

Juan Mier Rubin de Celis

Probablemente nacido en 1830. Natural de Abándames, Peñamellera, Asturias. Hijo de José de Mier Gutiérrez (1795/1871) y Mª Candelaria Rubín de Celis Serdio (1803/...). Nieto de Juan Bautista de Mier y Mestas (1759/... ) y Josefa Gutiérrez de Noriega. Sus bisabuelos fueron Fernando Antonio de Mier Guerra y Teresa de Mestas Mogrovejo. Sus hermanos fueron Pedro, Mª Pilar, Dolores, José Antonio, Cesareo Mª , Eleuterio y Rosa.

Fue a Méjico y se caso con Claudina Fernández (citada como Vda. en carta fechada en Puebla a 5/12/1915 de la COMISION COLECTADORA DE FONDOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO CEMENTERIO DE ABÁNDAMES). Tuvo 1 hija, Eloina Mier Fernández que casó con Vicente Caso y Suárez, “Conde de Villalonga”.

Dueño de una gran fortuna en Méjico, fue propietario de la Hacienda de Acocoxtla (Tlaxcala) y la de San Juan Bautista de Mier que tenía escape de ferrocarril. Fue presidente y benefactor de la Beneficiencia Española de Puebla.

Era también propietario de la hacienda San José de los Molinos en el valle de Perote, Veracruz en el que se instalo una fabrica de mantas llamada “La Claudina”, que con maquinaría automatizada y energía hidroeléctrica, se considera ejemplar de aquella época. En 2000/2001 el Ayuntamiento de Perote concluyo un proyecto de conservación de Inmuebles Históricos de las haciendas La Claudina y Los Molinos.

En relación a su colaboración en las obras de Abándames (Peñamellera, Asturias), Pueyo (obra cit. pag. 67) dice “Merece la pena recordar a Dª Claudina Fernández, viuda de Mier, por su colaboración económica en la obra y por ser de su cuenta el pago de la fuente de la Iglesia”.

17 octubre 2010

Los Mier y los Vela

El ORIENTE DE ASTURIAS del pasado 15 de julio publica una entrevista a Diego Alcolea, autor del libro EL VALLE DE PEÑAMELLERA EN LA EDAD MEDIA, publicado por KRK EDICIONES 2010. Hace referencia la versimilitud de la relación de los Mier con la familia de los Vela altomediavales.

24 julio 2010

El Valle de Peñamellera en la Edad Media

KRK EDICIONES acaba de publicar la obra EL VALLE DE PEÑAMELLERA EN LA EDAD MEDIA, de Diego Alcolea Navarro. Es una aproximación a la historia de un peculiar concejo del actual Principado de Asturias entre los siglos XII al XVI.

En sus páginas encontramos algunas hipótesis y respuestas sobre las familias que estructuraron el valle - los Mier de forma muy destacada - su situación fronteriza entre los reinos de Castilla y de León, los motivos que ocasionaron su absorción por la corona de Castilla, la relación de sus linajes con la nobleza regional (tanto asturiana como de las Asturias de Santillana) o la expansión de sus vecinos por tierras cántabras.

También se analiza someramente la situación socioeconómica de sus vecinos, algunos conflictos en que se vieron envueltos o las luchas de algunas de las familias principales de Peñamellera por defender sus derechos frente a los corregidores.

19 junio 2010

Algunas notas sobre el uso de los apellidos

De caracter general

La fijación de los apellidos empieza con la difusión de la documentación notarial a partir de la Edad Media y parece probable que su uso empezó a generalizarse a partir de los siglos XI y XII. Durante este periodo, sin embargo, el uso del patronímico no estuvo sujeto a ninguna regla imperativa y había libertad para la adopción de uno u otro que además produjo multitud de variantes y formas procedente del gusto de las personas o el escribano.

Jesús Ángel Solorzano Telechea, en su obra SANTANDER EN LA EDAD MEDIA: PATRIMONIO, PARENTESCO Y PODER (Universidad de Cantabría, año 2000) dice que por lo general los linajes "utilizaron unos apellidos que se basaban en la combinación del nombre con el patronímico - nombre propio seguido de la partícula "ez" - y el cognomen o renombre, este último haciendo referencia a un toponimo, todo lo cual, por lo demas, era común a toda Castilla desde el siglo XIII" (pag. 439). El mismo autor refiere haber detectado cierta tendencia a la desaparación del patronímico - terminado en ez - a favor del cognomen y la costumbre de poner al primogenito el apellido completo del abuelo. A veces, por conveniencia social, se adoptaba el cognomen materno si este era de mayor pretigio o para recibir una herencia que a veces se vinculaba al apellido.

En el siglo XV ya se hallan más o menos apellidos hereditarios, ello gracias en parte a la obligatoriedad por iniciativa del Cardenal Cisneros (1436-1517) de hacer constar en los libros parroquiales los nacimientos y defunciones, pero su uso no fue generalizado y reglado hasta el siglo XIX (El Registro Civil se crea e 1870).

En relación a la inconstancia en los apellidos que se observa más adelante, Trespalacios (obra cit. pag. 34) dice “(...) De todo lo cual se conoce que en lo antiguo se mudaban de solares por virtud de estas permutas y porque, como no había mayorazgos, los hijos de las casas solariegas se establecían en otros solares, que edificaban en las mismas haciendas que les tocaban o en otros que adquirían por virtud de compra, donación, permuta, o que recibían en dote o de otra suerte. Los mayorazgos apenas se conocieron en nuestro país hasta que se estableció la ley de mejoras; (...) y de aquí proviene una suma inconstancia en los apellidos, cual no tendrá algún otro, tomando las más de las veces, los que así se establecían en los solares, el apellido del sitio de ellos o de las mujeres con quienes casaban y muchas veces el de aquel o aquellos abuelos o parientes que les dejaban algún legado o sus bienes”.

Así, a pesar de la inconstancia referida por Trespalacios y la ausencia de reglas fijas, ello no implica que la elección fuese caprichosa. Miguel Calleja Puerta, en su obra EL CONDE SUERO VERMÚDEZ, SU PARENTELA Y SU ENTORNO SOCIAL. LA ARISTOCRACIA ASTURLEONESA EN LOS SIGLOS XI y XII, Editorial KRK 20012, aborda el análisis antroponímico de las elites magnaticias en la edad media y al respecto, destaca que actualmente “se considera que los sistemas de identificación y los criterios de elección de un nombre son susceptibles de ser utilizados como documentos de historia social” (pag 145). Sigue afirmando que “es corriente afirmar que el nombre se transmitiría de padres a hijos y sobre todo de tíos y abuelos a sobrinos y nietos” (pag. 149) y que algunos autores otorgan especial preferencia a los nombres de la ascendencia materna, aunque reconoce que no hay base empírica para sostener la existencia de un criterio claro. En cualquier caso, reconoce que la recurrencia onomástica se constituye en marca de pertenencia a un mismo grupo de parentesco y que hoy es un procedimiento aceptado el emplear estos argumentos onomásticos como indicio suficiente para adscribir un individuo a una serie de consanguíneos.

En el caso concreto del grupo familiar que nos ocupa, la recurrencia es casi ejemplar. Los mismos nombres se repiten de forma constante durante más de 6 siglos. Hoy también llama la atención la reiteración de un mismo nombre, entre quienes debían se hermanos, cambiando el apellido. No era extraño. En el siglo XV/1ª mitad del 1.400 Iñigo López de Mendoza, 1er Marques de Santillana, tuvo por hijos – entre sus 5 hijos - a Pedro Gonzalez de Mendoza, Pedro Hurtado de Mendoza y Pedro Lasso de Vega. Dichas circunstancias y el carácter endogámico de los matrimonios, inducen muchas veces a confusión.

A título ilustrativo, en el siglo XVI nos encontramos con Pedro Sanchez de Mier que era hijo de Fernando Garcia de Mier y hermano de Juan de Cosio, Juan de Mier y Juan Fernandez de Caraves. Su hijo fue Fernando Pere de Mier y sus nietos Pedro Sanchez de Mier, Diego de Caso y Fernando Pérez de Mier. Tambien sirve de ejemplo la relación de poderdantes en relación a un pleito de 1603 transcrita por Trespalacios (ver obra cit. pag 24 y 29-30) que trascribimos tal y como aparece publicada en la obra citada, introduciendo algunos signos de puntación y posibles erratas de trascripción que facilitan su comprensión:

En todo caso, conviene distinguir entre apellido y linaje. El linaje es el conjunto de ascendientes y descendientes de un determinado individuo, pero ni todos los del mismo apellido son del mismo linaje, ni todos los del mismo linaje llevan el mismo apellido. Por ello, el escudo - en general otorgados para distinguir y legar a la posteridad la distinción de un individuo - corresponde al linaje, y no al apellido.

“Sepan cuantos estas cartas de poder vieren como nos Pedro de Mier ( ,)  el Viejo ,/ Pedro de Mier ( ,)  el Mozo ( ,)  su hijo, / Hernando de Mier de Ruenes, / Toribio de Mier del Pedroso , /  Pedro de Mier del Pedroso, / Hernando de Mier, / el dicho Hernando de Mier de Ruenes  por Antonio de Mier ( ,)  su padre, / y Antonio de Mier de la Collada por sí y Diego de Mier  ( ,) su hermano,  / Cosme de Caso, Diego de Caso, Juan de Caso del Pando, / Pedro Sánchez de Mier  por sí e Toribio de Caso de Mier ( ,)   su hermano, / Toribio González de Cáraves, /  descendientes de Pedro Sánchez de Mier  (Hernán y/o Juan Pérez de Mier según Trespalacios obra cit. pag  24 y 29-30) (.) , // Felipe de Cosio, juez ordinario de dicho valle, por si y /  los hijos de Hernando de Mier de Alles, / Diego de Cosío, por si e Juan de Cosio e Francisco de Cosio e Cosme de Cosio ( ,) sus hermanos, / y como curador de las personas y bienes de Pedro de Cosio y  Juan y Toribio y Diego de Cosío, hijos de Cosme de Cosio, / y Cosme de Cosio /  y Felipe de Cosio ( ,) el menor en días, descendientes de Juan de Cosio (.) , //  y Diego de Mier Villar, / sus hermanos Juan de Villar Mier por si / y Alfonso Pérez de Villar  ( ,) su hermano, / Juan Sánchez de Trespalacios, / Nicolás Guerra por sí e Juan Guerra Mier ( ,)  su hermano, /Pedro de Trespalacios por sí e / Toribio Sánchez ( ,) su hermano, / y García Gómez de Trespalacios, /Juan  de Trespalacios, / su hermano Garcia Guerra  de Mier por sí y  / por Pedro Miguélez de Trespalacios, / Gutiérrez de Somohano, / Juan de Nevares, / descendientes de Juan de Mier (.) , // Alonso de Escandón por sí, / Albaro Sánchez de Escandón, /Alonso de de Escandón por Juan Escandon (,) su hijo , / Diego de Cárabes por si y /  Hernando de Carabes y Gonzalo de Cárabes ( ,) sus hermanos, / Toribio Bulnes, / Hernando de Somohano , / Toribio Sánchez de Cárabes por si,  / Toribio González de Cárabes por si y / Gonzalo Miguelez de Cárabes ( ,) su hermano, / Pedro Sánchez de Cárabes por sí e /  Juan de la Varuca .....  “  que estos debían ser necesariamente los descendientes de Juan Fernández de Cáraves.

Apellido y linaje

De la adopción del toponímico como apellido (Mier)

Miguel Calleja Puerta, en su obra EL CONDE SUERO VERMÚDEZ, SU PARENTELA Y SU ENTORNO SOCIAL. LA ARISTOCRACIA ASTURLEONESA EN LOS SIGLOS XI y XII, Editorial KRK 20012, aborda el análisis antroponímico y al respecto, en la página 154 dice que “la practica de asociar al nombre personal un referente toponímico asociado a la familia y al grupo, (…) es una practica que se detecta desde el último tercio del siglo XI en un proceso que caracteriza a las familias de caballeros locales, no a las elites magnaticias”.

En el mismo sentido se pronuncia Carmén Díaz Herrera en LA FORMACIÓN DE LA SOCIEDAD FEUDAL EN CANTABRIA. Servicio de publicaciones de la Universidad de Cantabria. 2 (pag. 281) que al referirse a la generación de la conciencia de clase de los “señores”, destaca el interés del linaje por perpetuar el apellido para lo cual había de romperse la tradición del patronímico y, desde el siglo XII-XIII se añadiera al nombre y cognomen de los nobles, el topónimo de origen.

09 junio 2010

Historias de la emigración

En julio de 1890, Francisco Mier Rubin, con 16 años partió para Puebla (Mexico), donde ya habían ido sus hermanos Eugenio y Juan. No se despidio de su madre.

En una carta de 13/9/1890, su madre, Josefa Rubin, le dice" Mi queridisimo hijo Paco; Ayer recibimos tu carta, la que nos ha enternecido mucho en ver que por salir de casa empezaste a sufrir y lo que Dios tenga todavia destinado para ti. (...) Desde que te marchaste, Clementina no volvio a tener otra ora de saluz, (...) Te encargo que seas agradable y umilde para todo el mundo, y te apartes de malas compañias que son la perdición de muchos hombres y obra bien siempre para que nadie tenga nada que decir de ti y tengas estimación donde quiera que estes. En todas mis oraciones pido a Dios por vostros para que os de mucha saluz pues me temo que yo no tendre otra ocasión de volver a veros y aunque no me dijiste adios te digo que la bendicíón de Dios y la mia os cubre por donde quiera que bayais (...)".

07 junio 2010

Mier: sobre la adopción de un toponímico como apellido

Miguel Calleja Puerta, en su obra EL CONDE SUERO VERMÚDEZ, SU PARENTELA Y SU ENTORNO SOCIAL. LA ARISTOCRACIA ASTURLEONESA EN LOS SIGLOS XI y XII, Editorial KRK 20012, aborda el análisis antroponímico y al respecto, en la página 154 dice que “la practica de asociar al nombre personal un referente toponímico asociado a la familia y al grupo, (…) es una practica que se detecta desde el último tercio del siglo XI en un proceso que caracteriza a las familias de caballeros locales, no a las elites magnaticias”.

En el mismo sentido se pronuncia Carmén Díaz Herrera en LA FORMACIÓN DE LA SOCIEDAD FEUDAL EN CANTABRIA. Servicio de publicaciones de la Universidad de Cantabria. 2 (pag. 281) que al referirse a la generación de la conciencia de clase de los “señores”, destaca el interés del linaje por perpetuar el apellido para lo cual había de romperse la tradición del patronímico y, desde el siglo XII-XIII se añadiera al nombre y cognomen de los nobles, el topónimo de origen.

30 abril 2010

José Fernando Mier y Guerra (1710)

Según el AHN (ES.28079.AHN/12.4.1//OM-EXPEDIENTILLOS,N.72612 y ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2) y el DICCIONARIO era natural de Mier, hijo de Dionisio Mier y Torre e Isabel de la Guerra Mier, residente en Mompox. Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingreso el 16 de noviembre de 1743. Asi mismo lo declara él en el testamento otorgado el 11 de agosto de 1778 y que consta en el Archivo Histórico Nacional de Bogota 2, donde dice de su padre “Señor que fue de la casa de Mier”.

Según Faya (obra cit. pag. 67), nacido en Mier en 1710. Dicha información coincide con lo declarado, entre otros, por Fernando Somohano - Juez del estado noble de Peñamellera - y Pedro de Mier y Carabes - párroco de Mier, con 80 años - el en las pruebas (ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2pag. 4 vuelta) que en 1743 le atribuye 33 años. El referido expediente incorpora su certificado de bautismo (pag. 77 vuelta) que se celebró el 19 de marzo de 1710 en la parroquia de San Pedro de Mier, siendo sus padrinos su tío materno Juan Guerra de Mier y Juliana de Mier.

Según el testamento otorgado el 11 de agosto de 1778 y que consta en el Archivo Histórico Nacional de Bogota 2, casado con su prima hermana Dña. Juana Bartola de Mier y Vargas Gutiérrez de la Rozuela, y no tuvieron hijos. Según declara, su esposa y prima era hija de Juan Bautista de Mier y de la Torre, Marques de Santa Coa.

En
http://www.encolombia.com/conquista3_ginecobstetricia.com, transcribiendo el DIARIO DE OBSERVACIONES de D. José Celestino Mutis, médico de Santafé en 1761, Dña. Juana Bartola de Mier ejerció de protomedico en Mompox -donde residía- autorizada por el Protomedicato, que era el tribunal encargado de conceder licencias para tal efecto. Era persona considerada docta en cuestiones médicas en general y atendió con éxito a D. Jerónimo de Mendoza, teniente de la Guardia de alabarderos del virrey Pedro Messía de la Zerda.

En la Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango del Banco de La Republica de Colombia, en el capítulo Geografía Humana de Colombia, Tomo II, capitulo 3.1
(
www.lablaa.org/blaa.org/historia/caminos/llanu6a.htm), se detalla la situación y doblamiento de Santa Marta, la política poblacional de José Fernando de Mier y dice que Juan Bautista de Mier, Martes de Santa Coa, era “pariente y enemigo”. Probablemente explica que la sucesión del título no pasase a su hija, sino a otro sobrino, hijo de su hermana Ana.

En el testamento de su padre que consta testimoniado en la pag. 96 vuelta del expediente, en 1734 ya estaba en Indias. También sus hermanos Juan Antonio y Emeterio.

El 22 de abril de 1738, haciéndole vecino de Mompox, fue elegido Juez, Alcalde Ordinario y Capitan de Milicias del Valle de Pemamellera (pag. 112 y Apéndice 14; ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2).

Según Luis Elías Calderón (obra cit. pag. 7) murió en 1780 en Colombia (con 70 años).

En la pag. 114 de las probanzas del reiterado expediente dice que el Pretendiente “tiene su casa y escudo – la de su madre - de armas como otros honores en esta Parroquia y referido lugar de Abándames; para maior comprobación pasamos (…) a la iglesia Parroquial de S. Salvador de este lugar y haviendo entrado en ella, hallamos a el lado de el evangelio en la capilla maior el primero y lugar más preeminente, y pegado a la grada del Altar maior un asiento a modo de vanco de madera labrado, y a el mismo mas abajo debajo del arco donde principia el asiento de las mugeres ai otro a modo de tarima donde sientan las mugeres de la casa y familia, y contigua su losa de piedra labrada, sepultura donde depositan los cuerpos de la casa y familia (…)”. En la misma diligencia, pag. 114 vuelta dice que “(…) pasamos todos a el reconocimiento de la casa y escudo de armas que tiene en este lugar dicho Pretendiente “su situación y fachada mira a el camino y esta en la calle mas publica, lo que demuestra mucha (…), y en medio de la fachada tiene un escudo de piedra labrada que denuestra por cabez un casco con su águila enzima, dos figuras de dos cabezas y el medio de ellas una espada, y las letras (…) dicen Armas de Guerra; I mas abajo (…) con las armas de la casa de Mier que son una cruz, cinco corazones, una espada y tres ramitos como de flores de los y quatro flores a modo y hechura de estrellas y en su circunferencia que habraza ambas demarcaciones ai un rotulo que dice ADELANTE EL DE MIER POR MAS VALER; y debajo de el rotulo que dice Armas de Guerra reconocimos una inscripción que dice AVE MARIA. Dicho escudo tiene asimismo a lo último dos leones y en el medio de ellos la figura de una cabeza, y la figura de otras dos en la parte suyperior de dicho escudo”.

Fernando Somohano - Juez del estado noble de Peñamellera (pag. 4 vuelta) – y Pedro de Mier Carabes – párroco de Mier (pag 6) - , entre otros, en el expediente de las pruebas (ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2, pag. 5) señalan a su familia como de “primer Lustre, Distinción y Antigüedad de este País y sus contornos, (…) y que el pretendiente tiene Asiento y Sepultura preeminentes en la iglesia de San Pedro de Mier y en Alles y su Parroquia de San Pedro de Plecín (…) tiene su casa sepulcro a modo de túmulo, de piedra labrada hechura antigua, y asiento también de piedra labrada en la capilla mayor a el lado del evangelio, y en la Parroquial de San Salvador de Abándames sabe también tiene el pretendiente su asiento el primero a el Altar Mayor y lado del evangelio con su sepultura pegada a la grada de otro Altar; y sabe igualmente que es percipiente el Pretendiente de los frutos decimales de la referida parroquia de San Salvador”. En relación a los frutos decimales de la parroquia de San Salvador, el párroco precisa que “(…) por este concepto en el beneficio curato de esta tiene tres representaciones (…)”. Ambos dicen que acreditan más su notoria Nobleza por contar en su cuarto grado de parentesco “ (…) a Toribio de Mier, obispo que fue de Pamplona y Virrey del Reino de Navarra; D. Fernando Gregorio de Mier, Governador que fue del Consejo de Hacienda; y Francisco, Diego y Antonio de Mier, cavalleros comendadores que fueron de la orden de San Juan y colegiales en el Mayor de el Arzobispado de Salamanca”, todo lo que le consta por “papeles que vio y tiene registrado, y por noticias que se hablan (…)”.

Efectivamente, Toribio Antonio de Mier y Caraves, que nació en el Palacio de la Collada y fue Obispo de Pamplona, en cuya catedral esta enterrado. Nombrado Obispo por Bula de Inocencio XII a Carlos II de 2 de enero de 1693 que consta en AGdS (ES.47161.AGS/3.2.30//PATRONATO REAL,CAJA 63,DOC.103 2), ocupó el cargo hasta 1698. También queda confirmado dicho el extremo relativo a los Caballeros de la Orden de Sanjuán el AHN, donde constan, datadas 1668 las pruebas datadas para la concesión del Título de Caballero de la Orden de de San Juan Jerusalén de Antonio, Francisco y Diego Mier Salinas Gómez de Mier y Davila (OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23479; OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23480 y OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23480).

En el mismo expediente, pags. 101, 102, 102 vuelta y 103 se testimonia su inscripción en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1737, 1730, 1723 y 1717 como hidalgo notorio, de casa y solar conocido.

En el expedientillo, consta un certificado del Secretario y Contador de las Ordenes de Caballería que acredita el pago por parte de José Fernando, con motivo de su nombramiento como Caballero de la Orden de Santiago, de un importe de 900 Ducados “por los servicios de su Montado, Galeras y licencia de profesar en los Reynos de las Indias”, así como 45 Ducados por la fabrica del habito.

El mismo expedientillo, en 1743 le hace Coronel de las milicias del partido de Mompox. En el expediente de la pruebas (pag. 1), le cita como Maestre de Campo de la Provincia de Santa Marta en 1743. En la relación de meritos de 1753 se decía que en la última invasión de los ingleses abasteció de víveres a la plaza de Cartagena. Defendió personalmente Santa Marta con su persona y las milicias del país como Maestre de Campo, manteniéndolas a sus expensas y haciendo donación a la hacienda de 1336 pesos y anticipo 70 pesos a los oficiales. Consiguió establecer 12 poblaciones a las orillas del rio de la Magdalena con una población total de 3.581 personas.

La misma información sobre el suministro de caudales y víveres en la defensa de Cartagena contra los ingleses refiere el testigo 3 de las pruebas (pag. 3), que además dice que “los Virreyes han hecho particular aprecio y estimación de su persona, tanto por su distinción como por su acreditado celo en el servicio” (lo mismo el testigo 4, pag.3 vuelta).

Según Viloria de la Hoz, dice que llego allí donde ya estaban instalados sus tios Juan Bautista y José. Obtuvo el grado de Maestre de Campo, así como la misión de fundar o congregar pueblos en la antigua provincia de Santa Marta. Según Luis Elías Calderón (obra cit) fue el virrey Sebastián de Eslava que en 1744 comisionó expresamente “al español Maestre de Campo y Caballero de la Orden de Santiago domiciliado en en Mompox, José Fernando de Mier y Guerra para que fundara poblaciones en la Provincia de Santa Marta y contuviera principalmente con ello a la bárbara belicosa nación chimila”. Luis Elías Calderón dice también de él que “Este sanguinario personaje había prestado antes sus servicios a la Corona en la pacificación de los indios en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta y en el envio de carnes y gente para afrontar los ataques piratas y corsarios a las plazas de Cartagena y Santa Marta. José Fernando de Mier enmarcó su recorrido entre Tamalameque y Plató, con Mompox como centro de operaciones. Así comenzó desde 1744 hasta 1754 sus refundaciones como El Banco, Tamalameque, Santa Ana y el propio Plato; y sus fundaciones entre las que se cuentan San Zenón, San Fernando y Pinto”.

En el Archivo Histórico Nacional de Colombia en Bogota existe la reseña de PACIFICACION DE LOS CHIMILA. Informe de Don José Fernando de Mier y Guerra en Vol. 43, fols868-906, año 1764.

En la Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango del Banco de La Republica de Colombia, en el capítulo Camino Reales de Colombia (
www.lablaa.org/blaa.org/historia/caminos/llanu6a.htm), dice que las familias Mier, Trespalacios y Hoyos de Mompox fueron dueñas de extensos fundos que abacarban desde la region de San Benito Abad, en el San Jorge. El “tapon” de las tribus chimila impedía la comunicación entre la región de El Paso - rica en ganados – y las ciuadades de Santa Marta y Cartagena, que se abastacian de estos. Dice el Autor que Jose Fernando de Mier había participado exitosamente en la represión de los arhuacos y koguis del sureste de la Sierra Nevada, y como premio por su labor, recibió del Cabildo de Santa Marta las estancias de Curucatá, Pantano y Tenso, cerca de San Sebastián de Rábago en las que utilizó a los indios sometidos y concertados. Luego compro un hatillo de ganado vacuno, bestias, herreria y molinos en la jurisdicción de Pueblo Nuevo, Valencia de Jesús, en la llanura de Upar.

Según una reseña de Guamal (
http://orbita.starmedia.com/guamaleros/orderintro.htm) “Don José Fernando de Mier y Guerra, caballero de la orden de Santiago y Mariscal de Campo fundó a Nuestra Señora del Carmen de Barrancas, en la baranda oriental del rio Magdalena, brazo de Monpox el 16 de julio de 1747, habitada por indios chimilas y pocabuy que vivian en casas de barahaque (...). Mier y Guerra lo colonizo trayendo consigo aproximadamente 120 personas en los que figuraban los ancestros de las familias Guerra, Ospino, Rodríguez, Trespalacios, Rangel y Yépez oriundos de la boca de guamal”.

Según
http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/credencial/sept2001/ciudades.htm , Fernando de Mier y Guerra reorganizo en 1751 la ciudad de Cienaga (Magdalena), fundada en 1538 por fray Tomás Ortiz ( y que fue municipio en 1867. También dice que José Fernando Mier y Guerra fundó la ciudad de Remolino (Magdalena) en 1752, trasladada en 1811 a su actual úbicación y constituida como municipio en 1814.

Según
http://www.gobmagdalena.gov.co/ la localidad de San Sebastián fue fundada en 1748 por Fernando Mier y Guerra con el nombre de San Sebastián de Melchiquejo, que tambien fundó San Zenon. Dice que “En 1750 José Fernando Mier y Guerra funda San Zenon de Navarro, reservándose una gran cantidad de tierra para desarrollar el hatillo de Pijiño”, constituido en Municipio en 1996.

Según Joaquín Viloria de la Hoz (2ª obra cit., pag. 8) “esta política borbónica de repoblamiento, que en la Costa Caribe se hizo efectiva a través de las expediciones encabezadas por José Fernando de Mier y Guerra, (...), impulso el surgimiento de algunos circuitos comerciales en la región como el conformado por Corozal como epicentro, y las poblaciones de El Carmen, San Benito Abad, Magangue, Sincelejo y Tolú”.

Según Adolfo Meisel y María Aguilera (obra cit. pag 9), “otra campaña bastante exitosa para reorganizar la población fue la que realizó, entrte 1744 y 1780, José Fernando de Mier y Guerra en la ribera oriental del rio Magdalena. El objetivo de esa campaña fue el repoblamiento, y en ella se fundaron y refundaron veinte poblaciones, con el fin de debilitar el dominio que sobre la zona habían ejercido los chimilas, impidiendo la navegación por el rio Magdalena y las actividades agropecuarias”.

Se le refiere en diversos estudios como el principal responsable de los repoblamientos en la costa atlántica de Colombia a partir de 1743. Al respecto y sobre la reorganización borbónica de los asentamientos ver SANTA ANA: ORIGEN, REPOBLAMIENTO Y TRASLADO de Luis Elías Calderón, PIONEROS EN LA FRONTERA COSTEÑA: ANTONIO DE LA TORRE Y MIRANDA, VIAJERO Y POBLADOR de Pilar Moreno de Ángel (Editorial Planeta, Bogota, 1993 2; cita en pag 2 a JF de Mier destacando su protagonismo) y SOBERANIA Y SEGURIDAD ALIMENTARIAS POR LA VIA CAMPESINA: RETORNO AL CAMPO de Mario Mejía Gutiérrez (septiembre 2002 2; cita a JF de Mier caso sobresaliente en la reducción de los enmontados a poblados de libres).

Según Luis Elías Calderón (obra cit. pag 7) a su muerte, en 1780, fue reemplazado en sus funciones administrativas por D. Gonzalo José de Hoyos y Mier, Marques de Torre de Hoyos que renuncio al cargo en 1797 por hostigamiento político. En su testamento (otorgado el 11 de agosto de 1778 y que consta en el Archivo Histórico Nacional de Bogota) cita a su sobrino carnal Gonzalo Jose de Hoyos, hijo de su hermana Simona.

Según Jaramillo Uribe (Op. cit.), citando a Hermes Tovar (Op. cit.), “tres propietarios, Don José Fernando de Mier y Guerra, Don Gonzalo José de Hoyos – también sobrino de Juan Bautista Mier y de la Torre – y Doña Micaela Lans poseían 170.000 hectáreas”. Mestre Cameño (Op. cit.) dice, citando textualmente a Jaime Uribe en pie de pagina que “tres grandes hacendados residentes en Mompox y Cartagena, Andrés de Madariaga, Marques de Pestagua, Micaela de Lanz y José Fernando Mier y Guerra, concentraba en sus manos 170 mil hectáreas. El último era poseedor de 100 mil”.

Según el autor de BREVE HISTORIA DE LA GANADERIA COLOMBIANA (
www.fedegan.org.co), era dueño de unas 77.000 hectareas que formaban la Hacienda de la Loba.

Faya (obra cit. pag.67) dice que solicitó titulo nobiliario, aunque no se le concedió (obra cit. pag 22). Dicha solicitud, de fecha 1753, consta en AGS como Memorial de meritos solicitando titulo de Castilla (ES.47161.AGS/19.2//SGU,6799,50). En el Memorial adjunto argumenta que fue de los que se esmeraron en abastecer de víveres a la plaza de Cartagena, contribuyo a la defensa de Santa Marta con su persona y las milicias como Maestre de Campo, donó a la Real Hacienda 1.336 pesos y consigió establecer 12 poblaciones con 3.581 personas, en los márgenes del Rio de la Magdalena y Sierra Nevada.

Juan Bautista Mier y de la Torre, Marques de Santa Coa (1704)

En ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 pag. 91 vuelta aparece trascrito el testamento de su padre Fernando Antonio de Mier Escandon, donde le reconoce hijo legitimo, el 4º en el orden, que en 1704 residía ya en Indias.

En el mismo expediente, pags. 101, 103, 104 vuelta y 105 vuelta se testimonia su inscripción en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1737, 1730, 1699 y 1692 como hidalgo notorio, de casa y solar conocido, ausente en Indias, hermano de Dionisio, y ambos hijos legítimos de Fernando Antonio de Mier y Thoribia de la Torre Mier. En la nota del año 1730 le hace vecino de Mompox.

Aunque de forma algo confusa, en el Apéndice 14 de ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294, se le cita como capitán y casado con Doña María de Bargas. Lo confirma el testamento otorgado por su sobrino José Fernando Mier y Guerra el 11 de agosto de 1778 y que consta en el Archivo Histórico Nacional de Bogota 2, que se dice casado con su prima hermana Dña. Juana Bartola de Mier y Vargas Gutiérrez de la Rozuela.

En
http://www.encolombia.com/conquista3_ginecobstetricia.com, transcribiendo el DIARIO DE OBSERVACIONES de D. José Celestino Mutis, médico de Santafé en 1761, ejerció de protomedico en Mompox -donde residía- autorizada por el Protomedicato, que era el tribunal encargado de conceder licencias para tal efecto. Era persona considerada docta en cuestiones médicas en general y atendió con éxito a D. Jerónimo de Mendoza, teniente de la Guardia de alabarderos del virrey Pedro Messía de la Zerda.

En relación a su sobrino y yerno Jose Fernando de Mier y Guerra, la Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango del Banco de La Republica de Colombia, en el capítulo Geografía Humana de Colombia, Tomo II, capitulo 3.1 (
www.lablaa.org/blaa.org/historia/caminos/llanu6a.htm ), dice que Juan Bautista de Mier, Martes de Santa Coa, era “pariente y enemigo”. Lo que probablemente explica que la sucesión del título no pasase a su hija, sino a otro sobrino, hijo de su hermana Ana, como se expone más adelante.

Por Real Despacho de 13 de agosto de 1744 se le concedió el título de Marqués de Santa Coa, con el Vizcondado del Pedroso. Así consta en el AHN donde consta el Real despacho de 13/8/1744 a favor de Juan Bautista de Mier y Torre, concediéndole el titulo de Marques de Santa Coa y de Vizconde del Pedroso, hoy cancelado (ES.28079.AHN/2.1//CONSEJOS,8978,A.1744,EXP.825).

En la solicitud de su sobrino de un titulo de Castilla en el año 1753 (ES.47161.AGS/19.2//SGU,6799,50), se dice que Juan Bautista de Mier, marques de Santa Coa era también Maestre de Campo de las Milicias de la provincia de Cartagena con un sueldo de 500 pesos anuales.

Viloria de la Hoz (obra cit. pag. 22), refiriéndose a la obra de José Mª. de Mier (pag.13), dice que “ A principios del siglo XVIII se radicaron en Mompox José y Juan Bautista de Mier y de la Torre, de los cuales el segundo recibió el título de Marques de Santa Coa. Pasado un tiempo, llegaron varios sobrinos de los anteriores, como Gonzalo José de Hoyos y Mier (en realidad sobrino-nieto, ver nota 56), Toribio de Trespalacios y Mier y José Fernando de Mier y Guerra (ver nota 42),. Gonzalo José recibió el titulo de Marqués de Torre de Hoyos y José Fernando el grado de Maestre de Campo (...)”.

Fue Tesorero de Hacienda de Mompox, al menos de 1717 a 1737 según se deduce de las cuentas presentadas en el Inventario de la Sección de Contaduría del AGI (ES.41091.AGI/16400.190//CONTADURÍA,1528).

Faya (obra cit pag 67) dice que dedicado a los negocios y gran propietario de tierra. Dice también (obra cit pag 35, 41 y 56) que ayudaba a su familia para las dotes de las mujeres, así como los estudios y colocación de los varones. Nada se sabe si se casó o no, pero de cuanto se dice más adelante sobre la sucesión del título parece claro que no tuvo hijos. En 1752 ya estaba muerto.

En la Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango del Banco de La Republica de Colombia, en el capítulo Camino Reales de Colombia (
www.lablaa.org/blaa.org/historia/caminos/llanu6a.htm ), dice que las familias Mier, Trespalacios y Hoyos de Mompox (en realidad, una sola) fueron dueñas de extensos fundos que abacarban desde la region de San Benito Abad, en el San Jorge, hasta la gigantesca hacienda de las Cabezas. Dice que Juan Bautista de Mier era propietario de la gigantesca hacienda de Santá Bárbara de las Cabezas de 42.000 hectareas, por donde cruzaba el “camino de Jerusalén”.

Todavía hoy se conservan en Mompox como una de sus edificaciones más emblemáticas la que se conoce como Casa de los Portales de la Marquesas en la que habitaron en parte la Marquesa de Torre Hoyos y en parte el Marqués de Santa Coa. Faya (obra cit pag. 56) dice que se edificaron sobre el año 1.700.

En relación a la sucesión del título, según Trespalacios – obra fechada en 1794 – Julián de Trespalacios Mier fue Marques de Santa Coa (obra cit., pag 65). Era su sobrino, hijo de su hermana Ana. En el AHN consta un certificado de exención de pago de annata y lanzas a favor de Juan Bautista de Mier y Torres tocante a la merced del titulo de Marques de Santa Coa, certificación expedida el 3 de marzo de 1786 a petición de Maria Josefa de Trespalacios, al suceder en el citado título a su padre D. Juan Toribio Trespalacios (ES.28079.AHN/2.1//CONSEJOS,11765, A.1786,EXP.5). En el mismo sentido, Faya (obra cit. pag 56) dice que en AGI (sección de Escribanía, pleitos de la Audiencia de Santa Fe) aparece un documento de 1752 en el que se hace referencia a Julián Trespalacios, Marques de Santa Coa. Faya, remitiéndose a AHN, Consejos, legajo 10.056, núm. 9, refiere en Barcelona en 1802 a María Serra, marquesa viuda de Santa Coa.

Según Viloria de la Hoz (obra cit. pag. 66), Joaquín de Mier Díaz Granados, revalido el título de Marques de Santa Coa en 1883. Era hijo de Manuel Julián de Mier (radicado en Santa Marta, Colombia) y Dolores Díaz Granados Soulier. Su abuelo por línea paterna eran Joaquín de Mier y Benítez, potentado de Santa Marta en el que se centra el trabajo referido.

20 abril 2010

Fernando García de Mier (1446)

En una carta fechada el 2 de mayo de 1446 2, el rey Juan II ordena - entre otros - a Fernando García de Mier y su hijo Juan de Cosio que ayuden a Pedro Suárez de Quiñones, Merino Mayor de Asturias y Conde de Luna, a recuperar las villas de LLanes, Ribadesella y otras tierras que tenía en la tierra de Asturias de Oviedo. Al efecto, ordena a estos “dar todo el favor e ayuda que vos pidiere e menester aya para que las dichas mis cartas sean complidas e esecuatadas e traydas a devida ejecución”, amenazando con la perdida de oficios y confiscación de tierras en caso de incumplimiento.

El escaso número de los requeridos, la referencia a oficios y bienes y la misma inclusión entre los escogidos/requeridos por Juan II para ayudar a restituir en su posición al Merino confirma la preeminencia y poder de Fernando García de Mier en la zona.

Aunque de momento no podemos acreditar documentalmente la descendencia, la sistemática reiteración del nombre Fernando y la inequívoca posición de poder, nos obliga a concluir que necesariamente los que antes de 100 años ya tenían la condición de Señores de la casa de Mier debían ser necesariamente descendientes de este Fernando Garcia de Mier. Es a nuestro juicio lógico y del todo consecuente concluir que en un ámbito geográfico tan reducido como el de Peñamellera, la preeminencia en los oficios, enterramientos y derecho de asiento de la casa de Mier - que ya hemos expuesto - debían traer causa de las que ya gozaba Fernando Garcia de Mier en tiempos de Juan II (1406-1454).

Como más adelante exponemos, la expresa referencia a Juan de Cosio en el documento de Juan II y el hecho de que un Juan de Cosio aparezca en el poder referido por Trespalacios (op. Cit pag 27-29), nos lleva a considerar que el origen del turno en el desempeño de los oficios del Valle (Procurador General) debía traer causa del reparto entre los herederos de Fernando Garcia de Mier de los derechos o beneficios de que este era titular.

22 noviembre 2009

Dionisio de Mier y de la Torre (1696)

Según el expediente para la concesión del titulo de caballero de la Orden de Santiago a su hijo José Fernando (ES.28079.AHN/12.4.1//OM-EXPEDINTILLOS,N.7261 y ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294), natural y vecino de Mier, es hijo de Fernando Antonio de Mier e Thoribia de la Torre, ambos naturales de Mier.

Según las mismas fuentes, casado con Doña Isabel de la Guerra, natural de Abándames, e hija a su vez de Juan de la Guerra y de Mier - de Abándames - y Doña Ana de Mier y Hoyos, natural de Mier. Según cita en su testamento al ordenar las misas, su casa estaba pegada a la ermita de San Antonio de Padua (Apéndice 3 ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294). La capilla, hoy inexistente, estaba al lado del Palacio de Mier en Mier, de espaldas a la actual carretera a de Panes a Cabrales.

Se casaron el 24 de noviembre de 1696, en Abándames, cuando su mujer tenía 16 años, según consta en el certificado de los libros de la parroquia de Abándames (pag. 82) al expediente para la concesión del titulo de caballero de la Orden de Santiago a su hijo José Fernando (ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294).

Otorgo testamento cerrado ante el escribano real Juan de Guerra Mier. En el Acta de otorgamiento de su testamento (pag. 97 del referido expediente) la reconoce como su legitima esposa. El citado testamento era cerrado (“… que ninguna persona lea lo que en declaro expresado hasta que yo haia fallecido …”), otorgado el 29 de abril – dice – que de 1735 (en realidad 1734, ya que falleció el 24 de mayo de 1734 según consta en el certificado de defunción incorporado pag. 80 vuelta y consta en la transcripción literal del anexo 3 del expediente), ante Juan Guerra Mier, vecino de Abándames. Señala la capilla mayor de la iglesia de Mier como lugar de enterramiento y declara haberse casado con Isabel de la Guerra Mier y haber tenido como hijos a:

- Juan Antonio, entonces ausente en los Reinos de Indias
- José Fernando, en Indias
- Emeterio, en Indias
- Pedro
- Teresa, mujer que fue de Phelipe Guerra Mier, de Mier y ambos difuntos en 1734. Tuvieron por hija a Magdalena Guerra Mier
- Simona de Mier, casada con Juan de Oyos Serdio de Suarias
- Bernarda, casada con Francisco Fernández de Bardales, vecinos de Siejo
- Josepha, casada con Juan Bautista de Bustamante y Mier, del lugar de Abándames
- Juana, casada con Bernardo de Mier Caraves, vecinos de Mier

Falleció el 24 de mayo de 1734, según consta en el certificado de defunción incorporado (pag. 80 vuelta) del referido expediente. En la trascripción de la escritura de apertura del testamento y declaración de herencia que consta como apéndice 3 de ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294, comparece Josepha Guerra de Mier, esposa de su hijo primogénito Juan Antonio de Mier Guerra, ausente en Indias, y por remisión a lo declarado por el difunto, reconoce por descendientes legítimos a los antes expuestos. Declara a Juan Antonio sucesor en los Mayorazgos que en vida gozo, dejándole algunos cargos, mandas o legados. La apertura del testamento se hizo el 13 de mayo de 1735 en Mier y designando como albacea a su sobrino Eugenio Guerra de Mier. Mando ser enterrado en la Capilla Mayor de la iglesia parroquial de San Pedro de Mier en la sepultura que dijese el cura, suplicando que fuese la primera más cercana al lado de la epístola donde había tenido costumbre de hincarse en misa. Solicitó ser amortajado con el hábito franciscano.

En la pag. 92 vuelta aparece trascrito el testamento de su padre donde le reconoce hijo legitimo, el 2º en el orden, que en 1704 vivía con él y fue beneficiario del vinculo de cientos de bienes raíces, llamado en 2º lugar, después de su hermano mayor primer Hilario que era presbítero.

En el mismo expediente, pag. 101 vuelta, 102 vuelta, 103, 103 vuelta, 104 vuelta, 105 vuelta, 106 y 107 se testimonia su inscripción en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1730, 1723, 1717, 1706, 1699, 1692, 1686 y 1676 como hidalgo notorio, de casa y solar conocido, confirmando su ascendencia.

Faya (obra cit. pag. 35), refiriéndose a las probanzas de José Fernando de Mier y Guerra (AHN,Ordenes Militares, Santiago, exp 5294), le cita como hermano del Marques de Santa Coa, tío de Julián Trespalacios, padre de José Fernando de Mier y Guerra y abuelo del Marques de Torrehoyos. En el pie de página detalla los términos de su testamento y detalla a sus hijos. Se refiere también a su nieta Magdalena Guerra y Mier cuya madre había fallecido. Entre los bienes que lega hay varias aparcerías de ganado vacuno, 1.050 ducados, 5.000 reales bienes raíces en Abándames. De su hijo Juan Antonio dice es “legítimo sucesor de la casa de Mier y todos sus bienes vinculados y de mayorazgo perpetuo fundado por sus padres, abuelos y bisabuelos, además de la legítima le lega todos sus bienes raíces, casas, casales, corrales, heredades, prados, árboles que tenía en Mier y sus erías”.

Toribio Antonio de Mier y Caraves (1693)

Nació en el Palacio de la Collada (Alles/Ruenes) y fue Obispo de Pamplona, en cuya catedral esta enterrado. Nombrado Obispo por Bula de Inocencio XII a Carlos II de 2 de enero de 1693 que consta en AGdS (ES.47161.AGS/3.2.30//PATRONATO REAL,CAJA 63,DOC.103), ocupo el cargo hasta 1698.

Estudió Teología en la Universidad de Salamanca y posteriormente fue catedrático de Prima de Cánones en la Escuela de Teología de ésta. Más tarde obtuvo una beca en el Colegio Mayor del Arzobispado, siendo nombrado seguidamente inquisidor de Valladolid y miembro del Consejo Superior del Santo Oficio.

Poco después fue elegido obispo de Plasencia.

En marzo de 1693 pasó a ser obispo de Pamplona, donde se hizo famoso por un pleito de jurisdicción: un reo condenado a muerte en la villa de Falces se acogió a sagrado y el alcalde lo sacó violentamente del templo. El obispo se acogió a la ley de inmunidad que amparaba al que se acogía a sagrado en el reino de Castilla. Al no haber acuerdo con el alcalde, el obispo fue a la Corte para exponer el hecho a Carlos III y al Consejo de Castilla. Alegó de tal manera que el rey y el Consejo decidieron extender el mismo derecho de inmunidad a Navarra.

En 1694, siendo él obispo, fue inaugurada la basílica de San Ignacio de Loyola. Con carácter interino, desempeñaba también los cargos de virrey y capitán general de Navarra y Guipúzcoa cuando se produjo su fallecimiento en Pamplona el 8 de diciembre de 1698, siendo enterrado en su catedral.

Escribió los siguientes trabajos con motivo del pleito sobre jurisdicciones: Memorial que se dio al Rey en la defensa de la jurisdicción, inmunidad y libertad eclesiástica y potestad de las llaves pontificias y Representación que hace al Rey en defensa de la jurisdicción, inmunidad y libertad eclesiástica y potestad de las llaves pontificias, con vista de la respuesta dada a su memorial por los Ministros del Consejo y Corte del reino de Navarra.

Según AHN y los expedientes de prueba para la concesión del titulo de caballero de la orden de San Juan Jerusalén de Francisco, Antonio y Diego Mier Salinas Gómez de Mier y Davila (OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23481; OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23479 y OM-SAN_JUAN_DE_JERUSALEN, EXP.23480), Toribio de Mier y Noriega e Inés Gómez de Mier Caraves tuvieron por hijo a Juan de Mier. Según otros autores (VF) parece que Toribio de Mier y Noriega e Inés Gómez de Mier además de de Juan de Mier - al que no citan - tuvieron por hijos a Teresa de Mier y Caraves y este Toribio Antonio de Mier y Caraves.

21 noviembre 2009

Fernando Pérez de Mier "el Cojo" (1597)

Señor de la Casa de Mier. Citado como Fernando Mier (que no Pérez de Mier), vecino de Mier con su esposa, como abuelos paternos de Pedro de Mier y Cosio en el expediente para la concesión del título de caballero de la orden de Calatrava (ES.28079.AHN/12.5.1.1//OM-EXPEDIENTILLOS,N.11008). En las pruebas para la concesión del título de Caballero de la Orden de Calatrava de su nieto Pedro (ES.28079.AHN/12.2.6//OM-CABALLEROS_CALATRAVA,EXP.1645) el testigo 8 le cita en el apartado 5 y dice que fue Alcalde del Valle de Peñamellera por el estado noble.

Otorgó testamento por conferido a su esposa para testar ante Juan Posada en 1595 o 97, reconociendo por hijo legítimo entre otros a Fernando de Mier, según consta todo ello en la pag. 39 de las probanzas de Pedro de Mier y Cosio. Juez ordinario del Valle de Peñamellera en 1602 según testimonio en la pag. 41 vuelta de las citadas probanzas.

En el expediente para la concesión del titulo de caballero de la Orden de Santiago a José Fernando (ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294), aparece referido en la pag. 91 vuelta el testamento de su bisnieto Fernando Antonio de Mier Escandon donde este se reconoce hijo legitimo de Fernando de Mier y Polonia Escandon Mier, nieto de Fernando de Mier y Maria Sánchez de Cosio y bisnieto de Fernando Peréz de Mier y Mencia de Buelna “dueños y señores que fueron de la Casa de Mier en donde en el presente vivo en su antiguo solar”.

Casó con Mencia de Buelna y Ravago, natural de Buelna (Llanes) e hija de Juan Sánchez de Buelna y Mencia de Rabago según consta las pruebas para la concesión del título de Caballero de la Orden de Calatrava de su nieto Pedro (ES.28079.AHN/12.2.6//OM-CABALLEROS_CALATRAVA,
EXP.1645
), testigos 41 a 52. Mencia de Buelna tuvo por hermanos a Fernan García de Buelna (cit también en la pag. 56 vuelta como Fernando de Buelna), Bernardo de Buelna (cit también en la pag. 56 vuelta como Bernardo de Mier) y otros, según el testigo Pedro González de Noriega (41).

Juan de Mier y Cosio (1559)

En AGdI consta un Juan de Mier y Cosio que por fecha y patronímico podría ser hijo de Fernando Pérez de Mier y María Sánchez de Cossio.

Fechado en Valladolid a 1/8/1559 consta Real Cedula concediendo licencia a Juan de Mier y Cosio para pasar a Indias armas para su defensa (ES.41091.AGI/16403.15.424//INDIFERENTE,425,L.23,F.411R-411V).

De 1560 es la Información de méritos y servicios del Capitán Juan de Mier y Cosio en la pacificación de Perú, que se halló en las batallas de Pizarro y Almagro
(ver ES.41091.AGI/9.3.5..0//PATRONATO,103ª,R.5 2).

Según la referida relación de meritos sirvió a las órdenes del Capitán Gómez de Solís, sólido encomendero de Tapacari .
Iba bien equipado a sus expensas de armas y caballo.

Lucho contra Gonzalo Pizarro en los enfrentamientos de este con Blasco Nuñez Vela, Virrey del Perú.

En la web de la Universidad de Chile, Fuentes para el estudio de la Historia de Chile (
www.historia.uchile.cl), en una relación de documentos inéditos refiere un documento de 1560 Memorial del Capitán Juan de Mier y Cosio en el que refiere sus servicios y pide se le haga la merced de 15.000 castellanos de renta en el Perú o se le dé el repartimiento que tenía en Chile.

17 octubre 2009

Fernando Antonio de Mier y Escandon (1686)

Hijo de Fernando de Mier y Cosio y Polonia de Escandon Mier. Según el expediente para la concesión del titulo de caballero de la Orden de Santiago a su nieto José Fernando (ES.28079.AHN/12.4.1//OM-EXPEDIENTILLOS,N.7261 2 y ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2) y Mª Angeles Faya (obra cit. pag. 56), natural de Mier, casado con Thoribia de Mier y padre de Dionisio de Mier. Así lo certifican Fernando Somohano - Juez del estado noble de Peñamellera en las pruebas (pag. 4 vuelta)- y Pedro de Mier Carabes – párroco de Mier (pag. 6)- , entre otros.

Consta en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1699, 1692 y 1686, como hidalgo, de casa y solar conocido (pags. 104 vuelta, 105 vuelta y 106). En la pag. 108 testimonia su inscripción en el libro de 1663, acreditándole como hijo de Fernando de Mier

En el mismo expediente (pag. 79 vuelta), se incorpora certificado de su defunción el 13 de agosto de 1704, en el que consta que había otorgado testamento ante Pedro Escandon de Alles y que fue sepultado en una capilla al lado de la epístola de la parroquia de San Pedro de Mier (examinada, existe la capilla, pero no hay rastro de la sepultura por haberse renovado el pavimento). En ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2, se adjunta como Apéndice 6 su testamento otorgado ante Pedro Escandon en Mier, el 10 de junio de 1704 “.. temiéndome la muerte, cosa cierta a todo criatura viviente, creyendo …”. El testamento en cuestión, aparece referido en la pag. 91 vuelta. En él se declara hijo legitimo de Fernando de Mier y Polonia Escandon Mier, nieto de Fernando de Mier y Maria Sánchez de Cosio y bisnieto de Fernando Pérez de Mier y Mencia de Buelna “dueños y señores que fueron de la Casa de Mier en donde en el presente vivo en su antiguo solar”.

En su testamento ordenó que se le enterrará si muriese en Mier “en la capilla mayor de la iglesia Parroquial San Pedro, en la que esta más contigua a la grada del Altar Mayor y siendo lugar inmediato a la cabecera del banco en que me asiento y asentado mis mayores ascendientes al lado de la epistolar” y si muriese en Alles quería ser enterrado “en el sepulcro Antiguo que esta mi casa y descendientes de ella tenemos en la parroquia de San Pedro de Plecin en cuyo sepulcro y tumba están esculpidas las Armas de mi casa”. Declaró haberse casado con Thoribia de la Torre (que en 1704 ya había muerto) y tener por hijos como primogénito a Hilario (presbitero), 2º a Dionisio (vivia con él) y 3º a Joseph (residente en indias), 4º cuarto a Juan Bautista (residente en Indias), Juan Francisco (que residía en Oviedo, donde estudiaba) y como hijas a Mariana (viuda de Julian de Trespalacios, de Alles), Lucia (casada con Juan González de Mier Oios de Abándames) , Ana Maria y Manuela.

En su testamento declara varias fincas, permutas y deudas. Entre otras, declara haber vendido con pacto de recompra un castañedo en Besnes y un poco de la heredad que es la huerta que estaba delante de su casa por doscientos ducados de bellon,a Juan Guerra de Mier de Abándames, su consuegro.

En el referido documento menciona las Torres, casa y ermita de Mier - que reedificaron sus padres -, solar y huerta, habiendo formado sus padres vinculo y mayorazgo perpetuo con todo ello. También se cita la Capellanía y Patronazgo fundada en Abándames por D. Miguel Fernández de Noriega, Abad de Abándames y Secretario de su Majestad.

El DICCIONARIO (obra cit, pag. 48), al que cita en primer lugar como descendiente “de la primitiva casa del lugar de Mier” confirmando su matrimonio con Dña. Thoribia a la que hizo madre de Dionisio y Juan Bautista.

Citado en las probanzas de su tío Pedro de Mier y Cosio (ES.28079.AHN/12.2.6//OM-CABALLEROS_CALATRAVA,EXP.1645 2) pag 42 vuelta en relación a ciertos requerimientos de documentación. Entonces, le sitúan en Alles.

13 julio 2009

Pedro de Mier y Cosio (1626)

Pedro de Mier y Cosío Buelna y Fernández de Caraves, natural de Mier, Teniente General de Mariquita (Colombia) y Caballero de la Orden de Calatrava.

En el expediente ES.28079.AHN/12.2.1//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,N.5294 2 de José Fernando Mier y Guerra, pags. 108 vuelta se testimonia su inscripción en el libro del Padrón de goces de Nobleza del año 1657/1 como hidalgo notorio, de casa y solar conocido, certificando en su descendencia de Fernando de Mier.

En el AHN constan (i), con fecha 1677, el expedientillo para la concesión del título de caballero de la orden de Calatrava a Pedro de Mier Cosío (ES.28079.AHN/12.5.1.1//OM-EXPEDIENTILLOS,N.11008 2) y (ii), con fecha de 1680, las pruebas para la concesión del título de Caballero de la Orden de Calatrava de Pedro de Mier y Cosío Buelna y Fernández de Caraves, natural de Mier, Valle de Peñamellera, Montañas de Burgos (ES.28079.AHN/12.2.6//OM-CABALLEROS_CALATRAVA,EXP.1645 2).

El citado expedientillo certifica que sus padres fueron Fernando de Mier, natural de Mier, y Dña. Maria de Sánchez de Cossio, natural de Alles. En junio de 1680, los testigos vecinos de Mier (1 a 14, apartado 1) dicen que “tenía 54, poca más o menos”, lo que la hace nacido en 1626. Los mismos testigos dicen que tienen a éste, su padre y su abuelo “por muy nobles y notorios hidalgos de sangre (…) porque la familia del apellido de Mier de estho lugar es de las mas antiguas y calificadas de este Valle, y todos son unos mismos y descendientes del mismo tronco y Casa Solariega y an gozado y gozan de onores los tales como constan por los padrones de moneda forera y llevaciones de alcabalas de este valle (…) an sido alcaldes de este valle por el estado noble”.

De Pedro de Mier y Cossio dicen que “Fue soldado y sirvió a Su Majestad - Felipe IV - y después paso a Indias donde a oído decir tiene un gobierno” según testifican los testigos vecinos de Mier (1 a 14, apartado 9). En la pag 59 y ss se incluyen las averiguaciones sobre sus ocupaciones en Indias y cita Mariquita en el Nuevo Reino de Granada. Estuvo allí 18 años, donde asistía y era adjunto del Capitán Pedro Duque de Estrada y Mier, su pariente (se casó con la hermana de su mujer).

El testigo Juan de Noriega (2) cita en el apartado 6/7 como pariente de Pedro de Mier y Cossio a Thoribio de Mier, Inquisidor de la Suprema y Colegial Mayor del Arzobispo de Salamanca (por su abuela Mencia Fdez. de Caraves). El testigo 8 en el apartado 5 y dice que fue Alcalde de la hermandad por el otro estado y que en su casa tienen las armas de su apellido como tales nobles. En la pag. 59 vuelta dice que fue Alcalde Mayor de las minas de Bocaneme y Teniente General del Corregimiento de Mariquita. También Alcalde ordinario de Mariquita y Racionero de la Hacienda de su Majestad según pag. 63 vuelta. Estaba con él su pariente Pedro Duque de Estrada y Mier.

En la pag. 67 testimonio fechado en 1680 que dice paso a Indias 14 años antes (1666) y fue Alcalde Mayor de Minas de Bocaneme, anticipando 3.000 pesos para su abasto. Dicen que fue también Alcalde Ordinario de Mariquita donde gasto de su caudal varias sumas para diferentes obras públicas y en particular la del puente del río Guabi. Confirma que los oficios de Tesorero de la Real Hacienda, de la Santa Cruzada y Teniente General del Corregimiento de Mariquita.

En el AGdI constan:

- las Informaciones de oficio y parte de Pedro de Mier y Cosio, Teniente General de Magiquita, Perú (ES.41091.AGI/16400.254..0//SAN-FE,141,N.1).
- las Cuentas de Mariquita desde 1668 a 1673, dadas entre otros, por el tesorero Pedro de Mier y Cosio (ES.41091.AGI/16410.13.306//CONTADURIA,1571).
- las Cuentas de Mariquita desde 1674 a 1687, dadas entre otros, por el contador Pedro de Mier y Cosio (ES.41091.AGI/16410.13.307//CONTADURIA,1572).
- las Cuentas de tributos de los alcaldes mayores del real de minas de Bocaneme desde 1663 a 1703 dadas por los Alcaldes mayores Pedro de Mier y Francisco de Estrada y Mier (ES.41091.AGI/16410.13.283//CONTADURIA,1550).

En las Cuentas de Mariquita desde 1701 a 1741 (ES.41091.AGI/16410.13.309//CONTADURIA,1574) ya no aparece Pedro de Mier y Cosio, pero si un tal Felipe Cosio y Mier.natural de Mier, Teniente General de Mariquita (Colombia) y Caballero de la Orden de Calatrava.

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